sábado, julio 01, 2017

Un perro cuico salió a la calle y se volvió quiltro.


Un perro cuico salió a la calle y se volvió quiltro. Sus amos nunca se enteraron, daba igual, nunca lo habrían recibido de vuelta. Pero la interrogante mayor es: ¿cómo fue que de fino pasó a callejero y perdió todo linaje? Podríamos decir que fue el amor por una quiltra, pero estaríamos faltando a la verdad. No fue ninguna perra la que lo transformó. Fue más bien una decisión a conciencia: cuando se vio perdido en la urbe y se topó con una jauría de quiltros supo dónde ciertamente se halla la libertad. En el corazón, no en el porte, el largo de las orejas o la raza. El hogar se lleva dentro y este perro cuico lo descubrió entre piojosos perros que no tenían un canil, sino una ciudad entera para explorar.
En definitiva, el mundo fue su hogar.
Porque ser cuico no significa alegría o bienestar.
A veces ser anónimo logra mucho más que eso.

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