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lunes, septiembre 25, 2017

jueves, septiembre 02, 2010

Movie: AWAY WE GO.

Verona De Tessant: Burt, are we fuck-ups?

Burt Farlander
: No! What do you mean?

Verona De Tessant
: I mean, we're 34...

Burt Farlander
: I'm 33.

Verona De Tessant
: ...and we don't even have this basic stuff figured out.

Burt Farlander
: Basic, like how?

Verona De Tessant
: Basic, like how to live.

Burt Farlander
: We're not fuck-ups.

Verona De Tessant
: We have a cardboard window.

Burt Farlander
: [Looks at window] We're not fuck-ups.

Verona De Tessant
: [Whispers] I think we might be fuck-ups.

Burt Farlander
: [Whispers back] We're not fuck-ups.

jueves, mayo 20, 2010


(click en la imagen para ver TRAILER)

sábado, febrero 13, 2010

viernes, agosto 21, 2009

sobre AVATAR, el esperado film de James Cameron (para NOTICINE, España)


Este viernes se realizó el evento tan esperado por muchos. Sólo 3.000 chilenos han tenido el privilegio de ver los veinte minutos de adelanto de "Avatar", la película de James Cameron, quien declara que revolucionará la manera de disfrutar del cine 3-D a partir del 17 de Diciembre, estreno mundial. Por encargo del portal NOTICINEcom, tuve el honor de disfrutar diez horas antes que el resto de los mortales de "El Día de "Avatar"", puesto que fui considerado invitado VIP por parte de FOX Chile.

No puedo mentir, mi entusiasmo por ser partícipe de tan magno suceso me tenía emocionado. No por nada respeto a Cameron desde "The Terminator", "Aliens", "The Abyss", "Terminator 2" y "Mentiras arriesgadas / Mentiras verdaderas". Mis opiniones respecto de "Titanic" me las reservo.

Cameron se ha movido dentro del género de la ciencia ficción -con gran habilidad- desde sus inicios. En una entrevista aseguró que la inspiración para escribir "Avatar" provino de todos los libros que había leído en su vida relacionados con el género y la fantasía.

FOX y Cameron han hecho un gran trabajo en promocionarla, sumando ya cuatro años de misterio en torno a la película.

Excelente movida de marketing, debo reconocer, fue el adelantar cuatro meses el fenómeno tecnológico tan publicitado con un adelanto de veinte minutos del elaborado 3-D, el cual sólo se logró con la construcción específica de cámaras especiales, los estudios WETA DIGITAL apoyando el CGI y efectos visuales, además del reencuentro de Cameron con Stan Winston.

Con todo esto en mente, llegué justo a tiempo a la sala de cine 3-D donde se iba a iniciar la exclusiva función VIP.

La primera sorpresa que me llevé fue la falta de medios cubriendo la premiere mundial en nuestro país, a pesar de que junto a mí se paseaban personajes del medio audiovisual, críticos, entre otros.

La cobertura en medios escritos vaticinaba una mayor presencia hoy, El Día de "Avatar". Pero una única cámara deambulaba siguiendo indecisa al entrevistador, que parecía no tener claro a quién entrevistar. En un sencillo mesón se ofrecía café y una que otra cosa para quienes no lograron desayunar. Nada sofisticado.

Un único banner de "Avatar" a la entrada de la sala indicaba que era la correcta.

En cierta medida fue decepcionante encontrarse con un ambiente tan plano, poco elaborado, para la ansiedad que me había generado el ser "invitado VIP" al Día de "Avatar" en Chile.

En fin, entré a la sala con mis gafas 3-D en mano, me ubiqué en el mejor asiento que calculé ofrecería una óptimo disfrute del increíble acontecimiento, y esperé a que las luces bajaran su intensidad.

"Por favor, colóquese sus lentes 3-D", fue lo primero que se proyectó en pantalla. Los asistentes, que aún no se callaban del todo, obedecieron.

Luego apareció en la gran pantalla un James Cameron trídimensionado saludando a los presentes para explicar en breve que las imágenes que veríamos eran seleccionadas y no significaban spoilers (secuencias que nos estropearan la trama general) para cuando viéramos el film por entero.

Entonces, maravillosamente ante mis ojos, comienza el adelanto de "Avatar". Una experiencia fuera de la norma, un 3-D prometido que cumple más allá de las expectativas. Veo a un Sam Worthington como Jake Sully (personaje protagonista), un infante de marina parapléjico en su silla de ruedas, el cual podría haber tocado con la mano. Bueno, no tanto, pero es para graficar lo fascinante del 3-D.

Resumo en líneas generales el argumento de "Avatar": Jack Sully (Sam Worthington), un ex marine parapléjico es enviado a Pandora, un planeta donde habitan los Na'vi, los cuales están en permanente conflicto con los humanos colonizadores. Sully, para recuperar su condición física, se somete al experimento de convertirse en un "Avatar", un ser de tres metros de alto, cola de lagarto y azuloso.

Sully se internará como "Avatar" en el peligroso pero asombroso mundo de Pandora, donde el destino le deparará ser un héroe inesperado en búsqueda de redención y descubrimiento del verdadero amor, liderando la batalla para salvar una civilización distinta de la que proviene.

Entrando ahora en el análisis de lo que vi en veinte minutos, más allá del debido reconocimiento del trabajo espectacular por parte de Cameron en crear el universo 3-D de "Avatar", conjugando imágenes reales con un 60% de efectos visuales y CGI, debo manifestar lo siguiente:

Como película de tecnología suprema promete, pero de manera limitada en guión (estoy jugándome el cuello al adelantarme en este punto, lo sé). Así como en otros relatos épicos fantásticos, por ejemplo, "El Señor de los Anillos", no creo "Avatar" nos vaya a aportar en términos de historia una epopeya que supere a la película Peter Jackson (independiente que esté basada en una saga reconocida, Cameron por su parte tuvo catorce años para escribir). "Avatar" será, sin duda, el gran hit en el box office mundial en Diciembre, pero más que nada por el espectáculo que nos viene adelantando por goteo en el último tiempo como el mayor logro técnico-cinematográfico en la historia del cine.

Las imágenes en 3-D (¡incluso solucionaron el tema de los subtítulos, increíble!) se enmarcan en una película que se desarrolla en un mundo de fuertes colores, increíbles secuencias. La imaginación junto a la fantasía desbordan e hipnotizan.

Vale decir, Cameron enfoca su inteligencia como director/productor, narrando una historia que de seguro nos atrapará, pero básicamente estará supeditada a revelarnos su sueño tecno-cinematográfico concretado. No por nada esperó catorce años.

Un gran detalle a resaltar es el que los seres CGI de "Avatar" están controlados emocionalmente por los actores y no al revés como suele ocurrir, donde se construyen marionetas inverosímiles, lo que se agradece bastante. La escritora Francisca Solar (La Séptima M) al preguntarle sobre los personajes estima "el notorio trabajo de actores por sobre la animación" y agrega "pensando siempre desde la vereda del espectador, se nota mucho la interpretación, puedo ver más al actor que al dibujo, eso me encantó."

Francisco Ortega, periodista, crítico de cine y escritor (El Número Kaifman) apasionado por el género ciencia ficción, expresa que tuvo sentimientos encontrados: "Por un lado el 3-D, el CGI hiperrealista es acojonante, se ve de un naturalismo que sobrecoge, pero no sorprende". Según me comentaba, no le provocó esa sensación de fin del mundo que lo sobresaltó con el primer dinosaurio de "Jurassic Park". Define el argumento de "Avatar" como una amalgama entre lo que es Halo con un romance interespacial entre Tarzán y Pocahontas, su interés va más por la puesta en escena. "Por otro lado, James Cameron puede ser muchas cosas, pero sabe contar una historia y sobre todo usar la técnica como un instrumento, no a la inversa. Y desde esa perspectiva (la tecnológica) me interesa mucho más lo que con esta nueva técnica va a hacer Terrence Malick con su película hiperresalista de Dinosaurios. En todo caso "Avatar" es por lejos el gran espectáculo filmico de este fin de año".

Concuerdo con Ortega respecto del "popurrí" acerca de las tramas y referentes, aunque dudo que "Avatar" resulte una película confusa.

Todo lo contrario. "Avatar", sea como sea, será una experiencia que a partir del 17 de Diciembre día de su estreno, nadie debería perderse, porque Cameron ciertamente cumple con lo prometido acerca de su publicitado ensayo 3-D que hoy tuve el placer de verificar con sólo el visionado de veinte cortos y portentosos minutos.

"Avatar" será el precedente definitivo -dejando alta la vara- con el cual la industria tendrá que asumir que el cine popcorn-hollywood-masivo deberá ser 3-D a la hora de satisfacer el deseo de entretenimiento del nuevo espectador. Este viernes, al terminar la proyección, los comentarios generales fueron "increíble, nunca había visto algo así, quiero que llegue pronto a cines"...

(*): Matías Cornejo es cineasta y guionista chileno, co-autor del libreto del film de Matías Bize "Lo bueno de llorar" y de la exitosa serie televisiva "Huaiquimán y Tolosa", además de productor de "Promedio rojo".

jueves, agosto 20, 2009

The Wolfman

Inspired by the classic Universal film that launched a legacy of horror, The Wolfman brings the myth of a cursed man back to its iconic origins. Benicio Del Toro stars as Lawrence Talbot, a haunted nobleman lured back to his family estate after his brother vanishes. Reunited with his estranged father, Talbot sets out to find his brother…and discovers a horrifying destiny for himself.

sábado, agosto 15, 2009

jueves, agosto 13, 2009

District 9: NY Times review.


A Harsh Hello for Visitors From Space
Published: August 14, 2009

For decades — at least since Orson Welles scared the daylights out of radio listeners with “War of the Worlds” back in 1938 — the public has embraced the terrifying prospect of alien invasion. But what if, notwithstanding the occasional humanist fable like “E.T.,” all those movies and television programs have been inculcating a potentially toxic form of interplanetary prejudice?

“District 9,” a smart, swift new film from the South African director Neill Blomkamp (who now lives in Canada and who wrote the screenplay with Terri Tatchell), raises such a possibility in part by inverting an axiomatic question of the U.F.O. genre. In place of the usual mystery — what are they going to do to us? — this movie poses a different kind of hypothetical puzzle. What would we do to them? The answer, derived from intimate knowledge of how we have treated one another for centuries, is not pretty.

A busy opening flurry of mock-news images and talking-head documentary chin scratching fills in a grim, disturbingly plausible scenario. Back in the 1980s a giant spacecraft stalled in the skies over Johannesburg. On board were a large number of starving and disoriented creatures, who were rescued and placed in a temporary refugee camp in the part of the city that gives the film its title. Over the next 20 years the settlement became a teeming shantytown like so many others in the developing world, with the relatively minor distinction of being home to tall, skinny bipeds with insectlike faces and bodies that seem to combine biological and mechanical features. Though there is evidence that those extraterrestrials — known in derogatory slang as prawns because of their vaguely crustacean appearance — represent an advanced civilization, their lives on Earth are marked by squalor and dysfunction. And they are viewed by South Africans of all races with suspicion, occasional pity and xenophobic hostility.

The South African setting hones the allegory of “District 9” to a sharp topical point. That country’s history of apartheid and its continuing social problems are never mentioned, but they hardly need to be. And the film’s implications extend far beyond the boundaries of a particular nation, which is taken as more or less representative of the planet as a whole.

No group, from the mostly white soldiers and bureaucrats who corral and abuse the prawns to the Nigerian gangsters who prey upon the aliens and exploit their addiction to cat food, is innocent. And casual bigotry turns out to be the least of the problems facing the exiles. As it progresses, “District 9” uncovers a horrific program of medical experimentation yoked to a near-genocidal agenda of corporate greed. A company called M.N.U. (it stands, none too subtly, for Multi-National United) has taken over administration of the prawn population, which means resettling the aliens in a remote enclosure reminiscent of the Bantustans of the apartheid era.

The M.N.U. executive charged with carrying out this program is Wikus van der Merwe (Sharlto Copley), a nervous nebbish whose father-in-law (Louis Minnaar) is the head of the company. Cowardly, preening and hopeless at projecting authority, Wikus is the kind of guy who gives nepotism a bad name. It says a lot about Mr. Blomkamp’s sense of humor, and about his view of his own species, that this pathetic little paper pusher is his chosen agent of mankind’s potential moral redemption.

But I’m getting ahead of the story, and perhaps overselling the allegory. Not that the metaphorical resonances of “District 9” aren’t rich and thought provoking. But the filmmakers don’t draw them out with a heavy, didactic hand. Instead, in the best B-movie tradition, they embed their ideas in an ingenious, propulsive and suspenseful genre entertainment, one that respects your intelligence even as it makes your eyes pop (and, once in a while, your stomach turn).

The early pseudo-documentary conceit, which uses footage that pretends to have been harvested from news choppers and security cameras as well as some by the unseen crew accompanying Wikus on his tour of the prawn camp, fades away after a while. The academic authorities do too, having served the dual functions of providing narrative exposition and demonstrating the high-minded uselessness of official liberal discourse.

Once a terrible accident befalls Wikus, we are at his side and under his skin, and “District 9” subtly shifts from speculative science fiction to zombie bio-horror and then, less subtly, turns into an escape-action-chase movie full of explosions, gunplay and vehicular mayhem.

In the midst of it all you almost take for granted the carefully rendered details of the setting, the tightness of the editing and the inventiveness of the special effects. Not the least of these are the aliens themselves, who are made expressive and soulful without quite being anthropomorphized. (Their whirring, clicking speech, partly understood by Wikus and others who work with the creatures, is translated for the rest of us via subtitles.)

One in particular, named Christopher Johnson (Jason Cope), becomes Wikus’s protector and ward, and their relationship turns “District 9,” in its final act, into an intergalactic buddy picture, with some intriguing (and also possibly disappointing) sequel opportunities left open.

At its core the film tells the story — hardly an unfamiliar one in the literature of modern South Africa — of how a member of the socially dominant group becomes aware of the injustice that keeps him in his place and the others, his designated inferiors, in theirs. The cost he pays for this knowledge is severe, as it must be, given the dreadful contours of the system. But if the film’s view of the world is bleak, it is not quite nihilistic. It suggests that sometimes the only way to become fully human is to be completely alienated.

“District 9” is rated R (Under 17 requires accompanying parent or adult guardian). It has intense violence and violent swearing in the languages of two planets.

sábado, julio 11, 2009

brain dust.

-Do you really want to know why you are a smart person?
-Yes.
-Because you only learn doing f---in' stupid things all the f---in' time!

miércoles, abril 09, 2008

Bitácora del Guionista.

14.12.07

Soy Inocente.

Estamos en la Comisaría. El oficial Pereira se rasca la nariz. No nos mira. Está preocupado de hacer funcionar el mega PC 286 que tiene al frente. Cerca, un borracho grita, ¡Viva el nudismo, el peyote y las albóndigas!

-¡Cabo Soto, venga para acá! –grita Pereira aún con el dedo en la nariz.

Aparece el cabo Soto, un carabinero de esos bajitos, a los que siempre les queda holgado el uniforme. Será que el sueño de la Institución es tener carabineros con porte, que den miedo, no como el pobre cabo Soto, chico y de gruesos lentes.

-¿Qué ocurre mi oficial? –pregunta Soto adoptando una posición militar supuestamente imponente. Miro al Piojo. Él me mira. Ambos estamos al borde de estallar en carcajadas...

-Mire cabo Soto, este instrumento no me funciona y acabo de redactar la declaración de los jóvenes aquí presentes. Arrégleme el ordenador, cabo Soto, que la impresora no responde a los comandos.

Soto se arremanga la chaqueta del uniforme y sumerge la miope mirada en la pantalla negra de letras naranjas. Teclea. La impresora ocupa papel continuo, ese papel que es perforado por los lados. Y la tinta es una cinta negra. No veía semejante tecnología desde hace dieciocho años. La Comisaría entonces se me convirtió en una cueva; el espacio me parecía violento y primitivo.

-¿Señor? –dice el Piojo. Le doy un codazo para que no hable, seguro nos va a meter en problemas, bastante es estar en la Comisaría a las tres de la mañana.

-Diga.

-¿Podría hacerle una pregunta?

-Prosiga.

-¿Por qué ocupan computadores tan viejos, fuera de uso? ¿Carabineros de Chile no quiere ser parte de la globalización? Si armar un PC con cuática, con chorrocientos de Ram y todo eso no es tan caro, yo tengo un dato...

El oficial Pereira cruza los brazos. El cabo Soto sigue metido en el DOS, pero nos mira con ojos de “cagaron”.

-Mire, joven. A pesar de la imprudencia de su consulta, le contesto mientras Soto corrige el error informático... Nosotros somos los que los cuidan ¿entiende? Salimos a la calle a patrullar arriesgando nuestra integridad física para que los ciudadanos puedan estar tranquilos y seguros. ¿Usted cree que me importa tener un artefacto descontinuado cuando prefiero que la Institución pueda acceder a más móviles, radios o chalecos antibalas?

El Piojo mira a su alrededor. Hay una carabinero conversando con otro, el oficial de guardia anota los datos del borracho y en la sala de espera hay una señora de edad sin dientes que nos mira sonriente.

-Toda la razón, señor. Para qué mejores computadores. Tal vez se la pasarían sólo jugando Tomb Raider o bajando pornografía del Internet.

El cabo Soto aprieta ENTER. La impresora comienza a funcionar. El oficial Pereira se levanta.

-Cabo Soto, acompañe a los jóvenes a la celda.

-¡Pero, señor! –digo angustiado.

-Señor, qué –me responde Pereira con dura mirada -. Nadie se burla de la Institución. Mire que bajar pornografía, pero qué impropio.

-¿Me deja al menos hacer mi llamada?

El oficial Pereira frunce el ceño. Piensa.

-No –dice y se retira.

La próxima vez que caiga en cana exigiré mi derecho ciudadano a un colchón y una manta. No es saludable dormir sobre concreto. Maldito Piojo, si sólo se hubiese callado.


12.12.07

PRIMER BORRADOR.

FADE IN:

1 int departamento de CHAgy living – atardecer

Vemos un living poco espacioso, amueblado con un sofá rojo con la tela gastada, algunos cuadros modernos, una mesa de centro baja y de madera, lámparas chinas colgando del techo, grandes cojines repartidos encima de la alfombra beige.

Por una ventana abierta (persianas arriba) escuchamos entrar el sonido de la ciudad en un día de semana a las 7:30 p.m.

Sobre un estante con libros vemos un televisor de los años ochenta.

Se escucha la cadena de un baño. Entra al living CHAGY vestido con calzoncillos rojos, polera manga corta y el pelo desordenado. Tiene un parche sobre el ojo derecho y una venda en la mano. Suspira y se acerca a la ventana. Apoya las manos y mira calmo la ciudad.

Cierra la ventana. Baja las persianas. Se acerca a la tele, la prende, sintoniza un canal de noticias y se echa sobre uno de los cojines. Chagy frunce el ceño mientras pone atención a un extra.

extra

Un extraño caso ha ocurrido esta mañana en el sector central de la ciudad que tiene a la gente conmocionada. Aliro Yañez informa.

Aliro yañez

En efecto, nos encontramos frente al edificio de la contraloría, lugar donde exactamente el suceso ocurrió. Con nosotros se encuentra la señora Marta Oliva, quien es testigo ocular del fenómeno. Cuéntenos señora Oliva, ¿qué fue lo que vio?

marta oliva

El niño venía bajando, fíjese, derechito para abajo, gritando algo como ¡a la mierda el gato! no sé, el joven venía gritando como un salvaje.

aliro yañez

¿Y después qué ocurrió, señora Marta?

Marta oliva

Ay, un milagro de nuestro patrono Abilio, digo yo, porque el niño venía cayendo, yo pensé que se iba a hacer puré ahí mismito, pero por el tercer piso, allá arriba, algo lo chupó pa´ dentro, lo metió por la ventana a esa oficina ¡qué suerte tuvo ese pobre descarriado!

aliro yañez

Volvemos con ustedes estudio.

Chagy agarra el cojín y bota la tele, la cual explota.

corte a:


2 ext azotea edificio – día/flashback

Chagy camina hacia una de los bordes. La imagen está ralentizada.

piojo (v.o. al teléfono)

Puta, la dura, no entiendo, nada puede ser tan difícil huevón, o sea las cosas pueden estar rudas, pero nunca tanto, al mal tiempo buena cara, ¡pero en qué chucha estabas pensando, huevón sicótico! ¡Si la mina se fue, huevón, se fue, ya no va a volver y te portas como un idiota, un maldito mártir! ¡Pendejo!

Chagy llega a la orilla de la azotea. Mira hacia abajo. La ciudad fluye a ritmo normal.

piojo
(continuando)

¡Y ni siquiera te resulta la hueá dramática, pajero! subiste 30 y tantos pisos, te lanzaste y no alcanzas a llegar al suelo ¡no, el huevón por magia entra por una ventana! Menos mal, huevón, menos mal, no puedes dejar a los vivos, mierda, porque te necesitamos, ¿me entiendes? Aquí te esperamos, vente al toque, aquí sigo el sermón...

Chagy sonríe. Levanta los brazos. Se sube a la orilla y cierra los ojos.

fade out:

8.12.07

¿Probable trama?



Abrió los ojos. Le dolían. El sol estaba encima de él. Un redondo, amarillo, caluroso foco que le estaba quemando la piel. Se ladeó, enterró el lado izquierdo del rostro en la arena y despacio, muy despacio, terminó de abrir los ojos para descubrir el inagotable paisaje del desierto. Se incorporó. Los músculos tiraban, le dolían, como si un ejército hubiese marchado encima suyo. Un agudo dolor le perforaba la cabeza. El sol. Ese maldito fuego. Vio que sus brazos estaban rojos y algo hinchados. Sus piernas igual. Se percató entonces que sólo llevaba puesto los calzoncillos. Maldita sea. En calzoncillos en medio de un puto desierto. Debajo de sus pies la arena era un incendio, una gigante parrilla, una estéril tierra incandescente. Le resultó gracioso por un momento no recordar un importante detalle: cómo había llegado ahí. No pudo divisar ninguna señal de civilización a lo lejos. El horizonte no existía. Sólo desierto. ¿Qué más podía esperar en esa situación que la muerte? Pensó que al menos merecía saber el por qué del abandono, pero la memoria era otro extenso desierto. No recordaba nada. Ni siquiera su nombre.

7.12.07

Breves.

"Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas. No se pueden convertir los excrementos de gallina en chocolate".

Billy Wilder


"Los guionistas son como las putas: se encargan de materializar los sueños de quienes les pagan"
Rafael Azcona


"En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa."
Groucho Marx



COMO ACABAR CON EL CINE CHILENO.

"sangre nueva para la abuela de caperucita"

La última película que M fue a ver al cine era una producción nacional, con elenco nacional, guión nacional y director nacional. M al salir del cine se encontró con un amigo, G, quien le preguntó cómo había encontrado la película. M le dio una trompada y dejó a G tirado en el piso con la nariz sangrando. ¿Acaso M estaba loco?

El sociólogo y psiquiatra Dr. Mechiflo explica:

“El aire que se vicia en un espacio cerrado provoca en el cerebro del afectado la inevitable extinción de las capacidades cerebrales que sintomáticamente se expresan en sopor del cuerpo, confusión mental, vista neblinosa, pérdida de la capacidad auditiva y otros más específicos. Incluso, el cerebro del afectado puede sufrir una parálisis y dejar de funcionar, a saber, morir por falta de oxígeno.

El caso arriba descrito del paciente M (y su comportamiento hacia el desafortunado G) no es la expresión acabada de la asfixia cerebral, aunque la violencia y el consiguiente ataque repentino deja en evidencia las facultades mentales trastornadas de M” (el cine y sus enfermedades, vol. XXXIX, cap. VIII, pág. 345, 1987).

El análisis biológico del reputado Dr. Mechiflo da pie a una reflexión más cercana de lo que habríamos de interpretar respecto de las reacciones del espectador chileno acerca del cine realizado en su patria, en base a dineros que surgen del “oro al final del arcoiris”, o sea, los impuestos de todo ciudadano honrado.

El aporte capital del Estado para con las expresiones artísticas es vital, en cuanto que si no existiera, tampoco existirían los artistas muertos de hambre que en vez de pintar con óleo, pintan con los rouge extraídos de los bolsos de sus madres en pro de la pintura. Y, en ocasiones, el rouge no suele tener la tonalidad requerida, lo que sume al famélico artista en una “depresión creativa”.

El cine en Chile (fenómeno estudiado por Mechiflo) es un hermoso cuento de hadas, donde los nuevos invitados a participar (estudiantes en su mayoría) adoptan el rol de caperucitas rojas y los viejos cracks del ambiente cinematográfico se visten con pijamitas rosa y capuchitas verdi-azules para atraer el patético asombro de las víctimas.

-Abuelita, qué gran presupuesto tienes.

-Es para alimentarte mejor.

-Abuelita, que cantidad de equipos tienes.

-Es para iluminarte mejor.

-Abuelita, que guión tan grueso tienes.

-Es para aburrirte mejor.

-Abuelita, qué gran silla de director tienes.

-Es para controlarte mejor.

-Abuelita, qué colmillos tan grandes tienes.

-Es para comerte y que dejes de joder con tanta tontera de pregunta.

Y caperucita es masticada hasta ser convertida en un anónimo asistente del asistente del asistente del asistente de producción. Porque, si bien recuerdo, en el cuento original no existe el leñador que le raja la guata a la Abuela. Ese leñador, para las nuevas generaciones audiovisuales es comparable al Mesías judaico. Ya vendrá, ya vendrá...

Bien, aterrizando el avión de las irregularidades, dos puntos son claros:

1) este punto nunca quedó claro.

2) el primer punto debe ser definido pronto.

Tal vez, y lo digo calmadamente, con el corazón en sus palpitaciones justas, deberían ser llevados los directores nacionales aún activos desde el setenta en adelante, a “Quién quiere ser millonario” y someterlos a preguntas básicas de dirección, guión, fotografía, filmografía internacional y tendencias actuales. Por supuesto, deberían participar también los jurados encargados (y acreditados por el Gobierno de Chile) de “donar” los fondos para los respectivos proyectos.

Por último, se debería contratar a un vendedor de chicles itinerante de la locomoción colectiva que nos enseñe, en un par de seminarios, la necesidad de un correcto marketing para que el producto llegue al consumidor sin quejas. Sólo sonrisas.

Budi Alem, crítico del "New Neward News".


6.12.07

Welcome.

30 de Septiembre, 2005.
16:45

Sigo atrapado. El guión que he escrito como tesis es correcto y funciona: pero no me convence. Ahora, lo que me preocupa, es detectar si es sólo el temor a filmarlo o tiene realmente la carencia de ciertos elementos que no lo validen para mí y/o espectador. No quiero encontrarme luego editando un material basado en un guión “cojo” y entregarme a lo que ya está. Necesito obligarme a centrar la mirada, el ingenio, el YO por entero a escribir una historia que pueda llamar y sentir “redonda”...

M me dice que deje de dispersar mis ideas y mi voluntad. Cree que pienso mucho pero hago poco. Lo dice con amor, lo sé, ella nunca ha dejado de ser crítica “objetiva”. Seguro se frustra en el mismo grado que yo ante tantas interrogantes acerca de lo que escribo y quiero escribir...

El guión que escribo junto a M. B. me calma, ayuda a que regrese la confianza acerca de mis capacidades, independiente de que N. A. destrozara –con criterio y seriedad- un guión que le envié para que evaluara mi trabajo. N. A. lo encontró “correcto”, pero escaso de ingenio. Algo puede influir que el guión de 50 páginas que leyó lo escribí en tres noches. Además, lo que él considera inverosímil lo plantee pensando que el espectador de televisión se enrielara sin trabas en la historia; aquél desconocido frente a la pantalla, que quizás viene cansado del trabajo, o se ha peleado con la esposa, o la esposa que vea la historia escrita por mi esté tejiendo una bufanda para el invierno del próximo año, por lo que todo tiene que ocurrir rápido, mantener continuidad sin ser intensamente rebuscado... el asunto es entretener, ¿no?

Es así que se ha hecho una división entre el cine y la televisión. El cine es profundo; la televisión superflua, con ágil contenido y digerible como menú del día...

Me falta experiencia, lo reconozco abiertamente ante los ciudadanos de mi mente, pero no creo estar limitado o falto de creatividad. Repito: debo trabajar. Debo estudiar. Debo ganarme el mérito a través de lo que escribo sin buscar adular a nadie. Veremos qué pasa...

Debo concentrarme en una sola cosa: libertad.

sábado, febrero 09, 2008

Jaime Bond.

Iba de paso por la plaza Ñuñoa, acalorado, pensando en la suerte bendita de los esquimales y sus 44 nombres para “nieve”, carajo de sol, me arde el cerebro, y fue el cerebro el que me dijo, atina, tómate una chela helada, importada, en la sombra de alguno de todos los locales.

En la barra, la mano izquierda rodeando la redonda y refinada botella de una Corona, mirando mi yo en el espejo y las gotas de sudor en la frente. De pronto, un extraño de pelo canoso, alto, entre los cincuenta y los sesenta años, se sienta en el banco del lado.

-Un martini –dijo tranquilamente con acento gringo-, agitado, pero no revuelto.

Ja. Éste se cree James Bond.

-Qué tal, mi nombre es Bond, James Bond.

Con el vaso a medio camino hacia mi boca quedé fuera de órbita.

-¿Cómo?

-Soy inglés, y mi nombre es…

-Ya, si ya dijiste esa parte –un demente se sumaba a mi calurosa tarde-, que coincidencia que te llames Jaime Bond.

-¿Coincidencia, niño? Nunca pronuncio mi nombre en vano. ¿Jaime?

Solo. Aburrido. Qué más daba seguirle el juego al farsante.

-O sea, eres Bond, el comandante de la marina que trabaja para MI-6, que vive como un playboy, seduce a las minas más ricas mientras salva al mundo de las hecatombes provocadas por maniáticos megalómanos que intentan cibertrónicamente de apoderarse del mundo.

Me miró como si yo fuera un idiota irrespetuoso.

-Por supuesto. ¿O me parezco al freak de Austin Powers?

Se ponía entretenida la cosa.

-¿Y qué lo trae a la plaza Ñuñoa, míster Bond?

-Pues nada. Aquí de vacaciones, viajando por el sur del mundo, que está de moda en Europa, you know, la rara geografía de Chile y los excitantes paseos a las Torres de Zaire…

-Torres del Paine –corregí.

-Whatever.

-¿Ninguna misión en particular?

-No. Aquí no existen al parecer megalómanos con el poder de crear naves espaciales, palacios de hielo, ciudades submarinas, the usual… Esperemos que el tratado de libre comercio amplíe las posibilidades de maldad de algún genio en ciernes –bebió el martini de una-. Además estoy viejo para tanta parnafernalia, así que adelanté mi seguro social… ¡Otro, please, y agitado, no revuelto!

James Bond se sentía viejo. Más de cuarenta años de peripecias cansan a cualquiera, supongo.

-Este… -¿se cumpliría mi sueño?- me gustaría poder ver tu licencia para matar.

-Oh –exclamó a la inglesa mientras posaba la mirada en las redondas tetas de una rubia teñida-, give me a second.

Bond se levantó, absorbió el segundo martini, y tranquilamente desenfundó su WALTER PPK. De dos tiros en el pecho hizo desaparecer al barman debajo de la barra. Acto seguido sacó su billetera y me mostró la licencia. En efecto, license to kill con firma de M.

-I told him, agitado pero no revuelto.

Guardó la pistola, dejó unas libras esterlinas sobre el mesón y se fue directo hacia la teñida tetona.

Me fui en la micro pensando en cuál era la mejor James Bond movie. Definitivamente era Dr. No. Y después, claro, Desde Rusia con Amor.

viernes, diciembre 14, 2007

LA NOCHE ORIGINAL.

La familia Alonso está sentada a la mesa. La madre llega de la cocina con un delicioso pavo. Están celebrando el cumpleaños del padre, Don Miguel. En la fiesta están sus tres hijos: Juan, Pablo, Alex. Y dos mujeres: la mujer de Juan, Lucía, y la de Alex, Beatriz.

Afuera llueve del demonio. La luz de los relámpagos revienta en las ventanas. El fuerte viento sacude el ambiente. La familia Alonso celebra plácidamente sin prestar mayor atención a la condición del clima. Llevan una ligera y divertida conversación.

Cuando comienzan a comer, algo golpea violentamente la puerta. Todos se sorprenden. Beatriz se asusta y se arrima a su esposo.

-Voy a ver –dice Alex a la par que se levanta.

-Te acompaño –responde Juan.

Ambos caminan hacia la puerta. Por detrás de ellos, una rápida sombra pasa por las cortinas. Alex va adelante. Juan mira hacia la mesa. La familia mira expectante. Están intrigados.

-Espera –dice Juan.

-Qué.

-No vas a abrir sin nada en las manos, supongo.

Alex busca por la habitación. Detrás de un librero encuentra un palo de golf.

-¿Ahora sí?

Alex va a abrir la puerta, pero nota que la manilla está girando lentamente. Se da vuelta y le indica a Juan que se quede callado. Juan se queda quieto. Alex levanta con cautela el palo de golf. La manilla termina de girar. Pasan cuatro eternos segundos. Entonces la puerta se abre de golpe iluminando todo con fuerza junto con el poderoso viento de la tormenta.

La puerta se cierra de golpe. Todo queda tranquilo. Juan se levanta confundido. La corriente de aire lo había empujado hacia la muralla.

-¿Todo bien? –grita el padre.

-Sí responde Juan. Cae en la cuenta que Alex ha desaparecido. Corre hacia la puerta. La abre para encontrarse con el jardín de la casa.

-Se lo ha llevado... –susurra Juan.

Cierra la puerta. Junto a él está Beatriz.

-¿Dónde está Alex? –pregunta nerviosa.

Juan la mira. Ella ya sabe la respuesta.

-No sé.

En ese momento tocan a la puerta. Beatriz se sorprende. Juan la retira con el brazo instintivamente.

-Anda a la mesa.

Beatriz obedece. Juan se queda parado frente a la puerta y cierra los puños. Nuevamente tocan a la puerta. Un segundo. Dos segundos. Juan abre de golpe la puerta y se lanza contra el intruso. El hombre con un brazo empuja lejos a Juan hacia atrás.

-¿Cómo te atreves a tratarme así, Juan?

Juan mira al desconocido. Lleva un impermeable negro, el pelo canoso a los lados y una cicatriz le cruza el rostro.

-¿Alex? –pregunta Beatriz desde el comedor.

El hombre observa el interior de la casa.

-Increíble... –divaga-. Nada ha cambiado. Nunca me creerás lo que me ha ocurrido, Beatriz.

Ella corre a abrazar a Alex. Los demás, en silencio, retoman su lugar en la mesa esperando que Alex comience a contar su aventura. Ya nadie recuerda, por supuesto, que es el cumpleaños del padre.

domingo, diciembre 02, 2007

Cine Negro.


sábado, noviembre 24, 2007

martes, octubre 02, 2007

Lo sentimos, entradas agotadas.

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www.lobuenodellorar.cl
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lunes, agosto 27, 2007

BROADWAY DANNY ROSES (revisitando un clásico de 1984).

Woody


SECUENCIA 1- INTERIOR OFICINA- DÍA.

Daniel, joven delgado y vestido varias tallas más pequeñas que su tamaño, se encuentra sentado en una silla en mal estado frente a un agente de espectáculos de escaso pelo, bigote delgado, camisa amarilla y corbata roja, el cual revisa el "currículum vitae" de Daniel. La oficina parece un refugio para distintos artefactos y utensilios de variadas procedencias: lavadora, aro para salto de leones, jaulas de pájaros vacías, póster gigante del agente estrechando la mano de alguien que está cortado del cuadro y que tiene escrito "para Efraín, de su amigo Julio Iglesias", etc. La decoración da cuenta de los distintos oficios por los que Efraín ha pasado. Daniel mira de reojo la cantidad de objetos que rellenan la oficina.

EFRAÍN: Bien, señor...
DANIEL: Daniel Austero.

Efraín lo mira extrañado.

EFRAÍN: Curioso apellido.

Daniel se acomoda en la silla.

DANIEL: Sí, es que mamá era muy católica y cuando quedó embarazada me dio ese apellido, para que Dios fuera piadoso conmigo.
EFRAÍN: ¿Y cuál es el apellido de su padre?
DANIEL: No. No hay. Mamá sólo quedó embarazada. No tuvo marido.
EFRAÍN: Ah... Bueno, dejemos las pláticas triviales. Dime, chico, qué es lo que puedes mostrarle al respetado Efraín Ladino que sea interesante como para convencerlo de que te lleve a la fama.

Efraín enciende un puro. Tose. Daniel se arregla las mangas de la encogida chaqueta.

DANIEL: Verá, yo soy comediante.

Efraín se apoya en el respaldo de su silla. Mira receloso a Daniel, lo apunta con el puro.

EFRAÍN: Cómico, eh. No veo en tí una personalidad brutalmente divertida. ¿Seguro que eres comediante?
DANIEL: Estoy seguro.

Efraín se echa rápidamente hacia adelante.

EFRAÍN: Bien. Ahora, señor Austero, dígame algo.

Daniel se queda en silencio un instante.

DANIEL: Algo sobre qué.

Efraín se sonríe con el puro en la boca.

EFRAÍN: Di algo cómico, algo divertido, algo "shis-to-so".

Daniel hace una mueca rara con la boca.

DANIEL: ¿Ahora? Ahora no puedo. No sabría que decir.

Efraín se apoya en el escritorio.

EFRAÍN: ¿No puedes contarme ningún chiste?

Daniel se acomoda en la silla, la cual cruje amenazadora.

DANIEL: No le mentiría, porque mentir es pecado.

Efraín se levanta de su silla bruscamente.

EFRAÍN: ¡¿Y entonces por qué me haces perder el tiempo como un idiota?!

Daniel sobresaltado apoya un brazo en la silla que se desarma como si fuera de polvo y va a dar al suelo con un golpe seco y doloroso. Efraín da la vuelta al escritorio.

EFRAÍN (FURIOSO): ¡Y ahora destruyes mi silla! ¡Qué carajos te crees! ¡Fuera! ¡Fuera de aquí!

Daniel arrastrándose y mirando nervioso a Efraín llega a la puerta. Se levanta. Los pantalones los tiene completamente rajados.

EFRAÍN: ¡Te dije que salieras!

De un puntapié saca a Daniel de su oficina y cierra violentamente la puerta.

EFRAÍN: Malditos comediantes... Siempre pensando que la desgracia ajena es divertida.

Se afloja un poco la corbata. El teléfono suena. Contesta de mala gana.

SECUENCIA 2- EXTERIOR CABINA TELEFÓNICA- DÍA.

Daniel habla con su madre por teléfono.

DANIEL: Le digo, mamá. Esto de comediante no es lo mío... No, no creo que valga la pena seguir intentando... Mañana regreso al pueblo... Ah, y dígale a don Eulogio que el trajecito se me anduvo rompiendo, pero usted es buena para coser, mamá... Ya, un besito... Chao.

Daniel sale de la cabina telefónica. Se mete una mano por la parte trasera del pantalón y la saca por la rajadura. Luego estira la chaqueta y comienza a caminar, mostrando claramente dos rajaduras, una en la espalda y la otra en el pantalón. Se aleja de la cabina con un andar chaplinesco. Luego nos damos cuenta que tiene un cartel que dice "fuera de servicio"...

Woody

sábado, agosto 25, 2007

Chesterton + Padre Brown: Documental ficticio basado en uno de sus relatos.

En un sótano de la casa de los Martínez vive, según cuenta la gente del lugar, el superhombre (distintas versiones de distintos “testigos”). Al principio la señora Moira de Martínez se encontraba un poco reticente a conversar frente a la cámara respecto de lo que existe en su sótano, cerrando en varias ocasiones la puerta sin querer recibir al equipo. Pero un día, la señora Moira llama para invitarnos a que escuchemos su historia (extractos y cortes):

“Los dejé venir por una única y exclusiva razón. Mi querido esposo, que en el cielo descanse, pronto creo yo me abrirá las puertas del Reino... Estoy enferma. Muy enferma, cáncer creo, o eso dice el doctor, no sé, la cosa es que me estoy muriendo y no podía dejar al pobre de Ulises, así se llamaba también mi esposo, quedara sin resguardo en este mundo, porque verá que todos en el barrio tenían cierta, como decirlo, repudio a mi querido hijo sin haberlo visto nunca... Y no es que lo quisiéramos tener así, abajo, oculto, pero es que cuando nació a Ulises se le apareció el mismísimo Padre y le dijo: “ningún hombre ha de tener contacto con tu hijo, que el es y será el superhombre”... Y entonces decidimos tenerlo así, cuidadito, tal y como el Señor dispusiera... (Se escucha un grito, el equipo comenta, la cámara se gira hacia donde vino el grito, la señora Moira se acomoda en su asiento)

...a veces se escuchan esos gritos... Pero cuando Ulises o yo bajábamos nunca gritaba, se queda quieto, mirando no sé qué, aunque tonto no es, no, no, Ulises lo letró bien, sabe escribir y leer, de hecho tiene apilados, puf, cientos de manuscritos por todas partes... (el investigador interrumpe a la señora Moira y le pregunta si sería posible bajar a verlo)

...Difícil. Déjeme ver. (La señora Moira se levanta y camina hacia la puerta del sótano, la cámara va detrás, en un espejo se refleja el equipo, la señora Moira abre la puerta)

...Ulises, cariño, aquí unos jóvenes quieren conocerte. (por un sistema de cuerdas y polea llega una hoja a las manos de la señora Moira que venía enganchada en la cuerda, la señora Moira enseña la carta al investigador y a la cámara)

...”Que baje uno”... Bien, eso es, este sistema lo ocupa para no tener que acercarse a la puerta porque la luz lo marea... (la cámara la toma el director)... Vaya tranquilo, Ulises no le va a hacer nada... La gente dice que es un monstruo, pero usted ya lo verá que es el superhombre como el Señor dispusiera...

(La cámara baja las escaleras, llega a un sótano en penumbras, al centro hay un pequeño escritorio, Ulises está sentado en una silla a un metro de el, cientos de manuscritos rodean el escritorio, la cámara lo llama por su nombre, la figura de Ulises apenas se distingue, la mano del director se acerca a Ulises, le toca el hombro, Ulises se desploma, El director deja la cámara que queda grabando hacia donde está el resto del equipo y la señora Moira, se escucha la voz del director)

Ulises, Ulises, Dios mío, pero qué es esto...

(El director entra en plano, su silueta recortada contra la luz que baja por las escaleras, la señora Moira habla)

...¿Qué pasa? ¿Qué ocurre joven?

(El director habla)

...Eso... Ulises... está muerto.

(La señora Moira ahoga un grito, el director toma la cámara, graba un poco la sombría forma de Ulises y apaga la cámara)

(exterior cementerio, la señora Moira, vestida de negro solloza ante una tumba, mira a cámara)

...Era el superhombre, mi hijo, pero nunca debí dejar que viera el mundo... (la señora Moira mira al cielo)... perdón, Señor....

CORTE Y FIN